domingo, 24 de mayo de 2015

SEMANA VIII DEL TIEMPO ORDINARIO
JUEVES
JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE

LUCAS 22,14-20


22,14Llegada la hora, se sentó Jesús con sus discípulos 15y les dijo:
 - He deseado enormemente comer esta comida pascual con vosotros, antes de padecer, 1 porque os digo que ya no la volveré a comer, hasta que se cumpla en el reino de Dios.           
17Y, tomando una copa, pronunció la acción de gracias y dijo:  - Tomad esto, repartidlo entre vosotros; 18 porque os digo que no beberé desde ahora del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Dios.
19Y, tomando pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio, diciendo:  -Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía.
20Después de cenar, hizo lo mismo con la copa, diciendo: - Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por vosotros. 21Pero mirad: la mano del que me entrega está con la mía en la mesa. 22Porque el Hijo del hombre se va, según lo establecido; pero, i ay de ése que lo entrega!
23Ellos empezaron a preguntarse unos a otros quién de ellos podía ser el que iba a hacer eso.

Comienza este apartado desde que Jesús se sienta a la mesa hasta que se levanta y sale de allí. Tiene dos partes. La comida en sí misma (14-20), en la que narra simbólicamente la entrega de Jesús por anticipado. Y la charla después de comer (21-38), narra la situación real del grupo ante la entrega de Jesús.

COMENTARIO
22,14 Llegada la hora, se sentó Jesús con sus discípulos
Lucas se concentra en este momento, llegó su hora. Es la hora de la entrega ala que siempre ha mirado Jesús. Es el hilo conductor de esta catequesis de Lucas. Es la entrega total, simbolizada en el cuerpo y la sangre, símbolo de todo el ser, de la persona entera.
Lucas dice con sus discípulos no con los doce, para no poner a Judas que ha decidido ya entregarlo. Así, la eucaristía en Lucas, está bajo el signo de la misión, del envío, del éxodo que hay que realizar del cual Jesús es el modelo. La eucaristía es el pan de vida que da fuerza al enviado, apóstol, para que realice su éxodo.

15y les dijo: - He deseado enormemente comer esta comida pascual con vosotros, antes de padecer, 16 porque os digo que ya no la volveré a comer, hasta que se cumpla en el reino de Dios.
El verbo he deseado marca la intensidad con la que Jesús ha deseado celebrar este banquete. Jesús esta hambriento y lo desea con intensidad. Este banquete nos transporta a Lc 4,2 donde, también, hambriento en el desierto, el tentador le sugiere otro banquete que no acepta, en el sentido que la vida no es coger sino darse. Aquel era el banquete del poder, dela ambición, del honor, es decir, el camino opuesto a la entrega. Este es el banquete de la entrega por el que viene la plenitud, el banquete que con intensidad espera todo ser humano.
Antes de padecer. La cena simboliza la entrega total como veremos, pero la cena es, sobre todo y antes que todo, fiesta, encuentro, alegría; la cena simboliza, sobre todo, la resurrección. Es el encuentro (re-encuentro) con Cristo vivo y resucitado que me da fuerza para seguir en el camino, en el éxodo, hacia la vida en plenitud.
Los padecimientos limitan al norte con una cena festiva que celebra el triunfo dela resurrección, la; y al sur con otra cena, la de Emús, que celebra lo mismo. Los padecimientos están envueltos, rodeados por la fiesta, la alegría, la resurrección, el reencuentro.

17Y, tomando una copa, pronunció la acción de gracias y dijo: - Tomad esto, repartidlo entre vosotros; 18 porque os digo que no beberé desde ahora del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Dios.
Lucas es el evangelista que más claramente dice que la cena de Jesús fue la cena de Pascua. Mt y Mc lo dicen de un modo muy vago, Juan directamente dice que no es la cena de Pascua, sino antes. Lucas pone primero la cena de pascua, en los vv. 15-18, y después la reinterpreta en los vv. 19-20. Por esta razón, el Lucas, la cena es el doble de larga que en Mateo y Lucas.   
Lucas pone el énfasis en dos cosas. Una, la cena de pascua es el memorial dela liberación pasada, la de Egipto y su éxodo; y, dos, era el anticipo dela liberación final, la escatológica, la mesiánica, por eso al final del canto del Hallel (Sal 118,26)  canta la venida del Mesías, el liberador final. Y esta es la razón por la que Jesús dice que esta pascua es la última y esta copa es la última, porque con él llega la liberación final, de ahí el ansia y el deseo ardiente.

Lucas sustituye aquella pascua judía por el memorial de Jesús, por la memoria de su pascua definitiva, haced esto en memoria mía.
Hasta Jesús, la pascua judía ha sido memorial del pasado y anticipo dela liberación, del Reino de Dios. Desde el suceso dela Pascua de Jesús se convierte en liberación futura, y a la vez, ya está aquí, se debe hacer memoria de ella mientras se está en camino. Esta Pascua de Jesús, también ha de ser memorial pero no delo sucedido en Egipto, sino dela experiencia vivida con él.

19Y, tomando pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio, diciendo:  -Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía.
Jesús realiza la función que hacia el padre de la familia después dela segunda copa: coger los panes ázimos, sin levadura, bendecirlos, partirlos, darlos al tiempo que decía:  Tomad este es el pan dela aflicción que…. Aquel pan dela aflicción queda sustituido por su cuerpo, su persona, la entrega total de su persona.

¿Cómo hay que entender el verbo es que une pan-vino con cuerpo-sangre, toda la persona de Jesús? ¿Quiere decir que es idéntico, real, simbólico, espiritual? El Concilio de Trento (S. XVI) ya declaro que se trata de una presencia real. Otra cosa es la manera de explicarlo. Así por ejemplo, es real y espiritual, en el sentido que no hay identidad física entre el Cristo histórico que vivó 33 años en Palestina y el pan ázimo. Las presencias de Cristo no son físicas sino espirituales. La única fisicidad del Resucitado está en su presencia espiritual en el pan bendecido. Lo mismo sucede con la copa. Por tanto, aunque siguen siendo pan y vino cambia su sustancia. Presencia real sí, pero espiritual no en identidad física.

20Después de cenar, hizo lo mismo con la copa, diciendo:- Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por vosotros.
En este versículo, Lucas identifica la copa con la Nueva Alianza, mientras que Mc la identifica directamente con la sangre. Queda sustituida la Antigua alianza y la sangre del cordero por la de Cristo que se va a derramar.

Por vosotros, hace alusión a los cantos del siervo de Isaías (Is, 53,23), expuso su vida a la muerte, contado entre los pecadores, cargó con el pecado de muchos (de todos). Todo aquel que quiera puede superar su pasado incorporándose a él. 

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