JUEVES
4 DE FEBRERO
Marcos
6,7-13.
7Llamó
a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los
espíritus inmundos. 8Les encargó que llevaran para el camino un
bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; 9que
llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. 10Y decía: Quedaos
en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. 11Y si
un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los
pies, en testimonio contra ellos. 12Ellos salieron a predicar la
conversión, 13echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos
enfermos y los curaban.
COMENTARIO
Jesús
convoca a los Doce como había hecho antes con los que iban a constituir el
grupo (3,13), pero no les encarga anunciar lo que todavía no han experimentado.
-
Los envía de dos en dos, como los había llamado al principio
(1,16-21). Ir de dos en dos implica la afirmación de la igualdad y excluye la
subordinación de uno a otro; es testimonio de ayuda y solidaridad mutuas.
-
Les da autoridad sobre los espíritus inmundos, para
dominarlos. Es sobre ellos mismos, son ellos los que tienen que tener a raya su
fanatismo. Jesús les hace posible acercarse a todo hombre sin pretensiones de
superioridad.
Jesús
les da instrucciones muy concretas sobre el modo como deben comportarse:
-
no deben llevar provisiones (pan);
-
tampoco una alforja, propia de los mendigos, para guardar lo
que pudieran recibir por el camino;
-
ni dinero, que les daría la seguridad de no quedarse desprovistos
en caso de no recibir nada. El despego del dinero permite la libertad.
-
El bastón y las sandalias eran imprescindibles para los
viajes largos; eso sí deben llevarlo. Por el contrario, llevar puestas dos túnicas era señal de riqueza, por
eso no deben hacerlo. El vestido refleja la clase social a la que se pertenece;
ellos deben estar al nivel de la gente modesta o pobre.
Jesús
quiere poner a los doce en contacto con hombres de otros pueblos. Que sea la
experiencia lo que les haga cambiar de mentalidad. Es una especie de terapia de
choque. No los envía a predicar, sino a aprender por el contacto humano.
Añade
después Jesús otras instrucciones sobre el contacto con la gente que van a
encontrar y cuál ha de ser su reacción según la acogida que reciban. Menciona
solamente el lugar y la casa/ familia, que pueden encontrarse
en cualquier país. Han de aceptar la hospitalidad que se les ofrece, sin
cambiar de casa, para no desairar la buena voluntad de la gente ni afrentar la
hospitalidad ofrecida. No tienen que informarse sobre quién los acoge; deben
aceptar lo que les ofrecen sin mostrarse reacios a los usos del lugar.
Puede
darse el caso de que un grupo humano, un lugar, se niegue a aceptar la presencia de los
enviados. El rechazo delata la postura: lo que viene de fuera no tiene nada que
aportarnos. Se expresa de dos maneras:
-
la falta de solidaridad, no os acoge,
-
y la cerrazón completa al diálogo o a la comunicación humana, ni os
escuchan.
Si
eso sucede, deben abandonar el lugar, pero, al marcharse, tienen que hacer un
gesto de acusación, el que hacían los judíos al salir de tierra pagana, sacudíos
el polvo de las suelas; ahora significa que los verdaderos paganos, los que
no conocen al verdadero Dios, son los que se oponen a la igualdad y solidaridad
humanas: ser pagano no se define por las creencias, sino por el modo de actuar;
lo es quien no refleja en su conducta el amor universal de Dios.
Recibidas
las instrucciones, los Doce se ponen en marcha. No se precisa adónde van ni
cuánto dura el viaje. Pero la actividad que desarrollan ¡no coincide en
absoluto con la encargada por Jesús!
-
En primer lugar, se dedican a predicar,
exhortando a la enmienda. Es decir, hacen suyo el mensaje del Bautista al
pueblo judío.
-
Los Doce, por una parte, liberan de la adhesión fanática al sistema
judío, expulsión de demonios; por otra, suscitan en el pueblo abatido la
esperanza de un mesías davídico restaurador de la gloria de la nación: el ungir
con aceite recuerda la unción de los reyes de Israel. Así remedian
momentáneamente, curaban el estado de postración de muchos. Todo indica
que se dirigen solamente a judíos y que siguen en su mentalidad nacionalista.
No proponen la alternativa de Jesús, sino la renovación de Israel.
Tienen gran éxito: con esta
propuesta no experimentan rechazo alguno.
Hablando de
nueva evangelización…. ¿En qué puede
consistir? ¿Dónde puede estar su novedad? ¿Qué hemos de cambiar? ¿Cuál fue
realmente la intención de Jesús al enviar a sus discípulos a prolongar su tarea
evangelizadora? El relato de Marcos deja claro que solo Jesús es la fuente, el
inspirador y el modelo de la acción evangelizadora de sus seguidores. Estos
actuarán con su autoridad. No harán nada en nombre propio. Son
"enviados" de Jesús. No se predicarán a sí mismos: solo anunciarán su
Evangelio. No tendrán otros intereses: solo se dedicarán a abrir caminos al
reino de Dios.
La única manera de impulsar una "nueva
evangelización" es purificar e intensificar esta vinculación con Jesús. No
habrá nueva evangelización si no hay nuevos evangelizadores, y no habrá nuevos
evangelizadores si no hay un contacto más vivo, lúcido y apasionado con Jesús. Sin
él haremos todo menos introducir su Espíritu en el mundo.
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