SÁBADO, 14 DE MARZO DE 2020
SONARÁN LAS CAMPANAS EN
FONTANAR
La
gente en la distancia, al escuchar las campanas, se sentirá reconfortada y
sabrá que Dios sigue cuidando de cada uno. Podemos estar cerca o lejos unos de
otros, pero todos sabrán que la misa que se celebra en nuestra parroquia es por
todos.
Por
eso esta tarde, a las 6, como los demás sábados, y mañana a las 12,15, domingo,
las campanas de la iglesia de Fontanar seguirán sonando. Y dará inicio la
celebración de la Eucaristía, con gente o sin gente, pero al servicio siempre
del pueblo.
Hablando de Misa, de
Eucaristía…
¿Es
una obligación venir a Misa? Claro que no. Nunca lo es. Celebrar la Eucaristía
es algo más que una devoción, que también puede que sea.
Celebrar
la Eucaristía es una necesidad.
Es
valorar que Cristo se hace presente en nuestra vida. Cada día. Todos los días.
Con gente o sin gente. Pero la comunidad siempre está presente.
Celebrar
la Eucaristía, como nos dice el evangelio de mañana (encuentro de Jesús y la
mujer samaritana) es beber de la fuente de sentido, de paz, de Vida, que nunca
se agota. La Eucaristía es para los sedientos, para los que tienen sed de otra cosa:
de sentido más allá del miedo. ¡Dime de qué fuente bebes y te diré tu salud o
tu sufrimiento!
Celebrar
la Eucaristía es dejar que Jesús se acerca a nuestra vida, y como a los
discípulos de Emús, nos pregunte: “¿De qué
vais hablando por el camino de la vida?” Le contaremos lo que estamos
viviendo, nuestros miedos, dudas e incertidumbres… Le invitaremos a que se quede con nosotros. Y cuando menos lo
esperemos, El partirá el pan, nos lo dará a comer (no sé si en la boca, en las
manos o en los pies) y a nosotros se nos
abrirán los ojos para descubrir que el Resucitado está siempre en nuestros
caminos. También ahora. Sobre todo, ahora.
Celebrar
la Eucaristía es acoger en nosotros otra Palara, otra Voz. Pues estamos cansados
de las miles de voces, sonidos, palabras que nos avisan, son una urgencia o una
emergencia, ¡y seguro que nos hacen falta esas voces! Pero no son las únicas. También
necesitamos la voz de Jesús: Dame de
beber.
Señor
eres tú la fuente de agua viva
No hay comentarios:
Publicar un comentario