domingo, 22 de noviembre de 2015

SEMANA XXXIV
LUNES

Lucas 21,1-4
21 1Alzando (Jesús) los ojos, vio a unos ricos que echaban donativos en el tesoro del templo; 2vio también una viuda pobre que echaba dos pequeñas monedas, 3y dijo: En verdad os digo que esa pobre viuda ha echado más que todos, 4porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.

COMENTARIO
21 1Alzando los ojos, vio a unos ricos que echaban donativos en el tesoro del templo;
Es la misma actitud de Jesús ante Zaqueo, que también el rico. ¿Por qué a aquel le llamó y a estos no? Porque Zaqueo había manifestado su deseo de verlo, había iniciado su camino de dejar de ser rico, de abandonar los valores que se oponen a la voluntad de Dios, y estos no.

2vio también una viuda pobre que echaba dos pequeñas monedas,
Vio, es el verbo del "ver profundo", el ver interior. Dios ve en profundidad lo que hay detrás del rico y de la viuda. No se trata de monedas y de vista superficial, sino de entrega total y de la visión profunda que Jesús/Dios tiene del modo como nos entregamos.
La vida de Lucas es pobre/necesitada. Pobre es el que no tiene nada; necesitado es el que vive en austeridad y, a veces, con escasez dependiendo del trabajo
LO que echó fue "dos leptas", dos cuadrantes romanos, la moneda de cobre más pequeña y de menos valor de los de uso común.


3y dijo: En verdad os digo que esa pobre viuda ha echado más que todos, 4porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.
La mirada profunda es la que descubre que lo menos puede ser lo más, que lo poco que se entrega totalmente, "entregó en su necesidad toda su vida", vale más que lo que se sigue de auqel que vie en los valores opuestos a Dios.




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