MIÉRCOLES
6 DE DICIEMBRE
Mateo 15,29-37
29Desde allí Jesús se dirigió al mar de Galilea, subió al
monte y se sentó en él. 30Acudió a él mucha gente llevando tullidos,
ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies y él los
curaba. 31La gente se admiraba al ver hablar a los mudos, sanos a
los lisiados, andar a los tullidos y con vista a los ciegos, y daban gloria al
Dios de Israel.
32Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: Siento compasión
de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. Y no
quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino. 33Los
discípulos le dijeron: ¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes
suficientes para saciar a tanta gente? 34Jesús les dijo: ¿Cuántos
panes tenéis? Ellos contestaron: Siete y algunos peces. 35Él mandó a
la gente que se sentara en el suelo. 36Tomó los siete panes y los
peces, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a los
discípulos, y los discípulos a la gente. 37Comieron todos hasta
saciarse y recogieron las sobras: siete canastos llenos.
1. COMENTARIO
Lo mismo que la curación del
hombre del brazo reseco, figura del pueblo sometido a la institución judía, iba
seguida de la curación de muchos enfermos, mostrando la extensión de la obra
liberadora de Jesús, así la liberación de la hija de la cananea va seguida de
la de muchos enfermos, que representan a los paganos que tienen fe en Jesús. Ahora,
se sienta en el monte, es decir, toma su puesto en la esfera divina. El hecho
de que los enfermos tengan acceso a ese monte indica que ya han dado su
adhesión a Jesús.
Y otros muchos. El texto quiere resaltar el gran número.
Jesús trae una salvación universal. La alabanza de la gente al Dios de Israel indica que no son
israelitas. Las curaciones que hace Jesús corresponden a las obras del Mesías
mencionadas por Jesús con ocasión del recado de Juan Bautista.
El contexto anterior introduce la
escena de los panes. En el primer episodio de los panes, comió una multitud
judía Mateo 14,13-21; ahora, una multitud pagana. La diferencia se manifiesta
en numerosos detalles: en vez de cinco, siete panes, alusión a los setenta
pueblos paganos; en vez de doce (Israel) cestos,
término usado en Palestina, siete espuertas,
término usado fuera de Palestina; en lugar de cinco mil hombres, cuatro mil,
alusión a los cuatro puntos cardinales, es decir, a la humanidad entera; en vez
de bendecir, expresión hebrea, dar gracias, expresión griega del mismo
significado.
Jesús toma la iniciativa. No es
una multitud crónicamente hambrienta; su hambre se debe al hecho de estar tres
días con Jesús. Los tres días pueden ser alusión a Os 6,2: al tercer día nos resucitará/levantará, y a la resurrección de
Jesús mismo. Es, por tanto, una multitud que ha obtenido de Jesús la salvación.
De ahí que no se corresponda el número de panes con el de personas. La
salvación se ha dado antes de comer el pan.
Los discípulos se plantean
directamente la cuestión de tener que alimentar ellos a la multitud. A pesar de
la experiencia del episodio anterior, no se creen capaces sin ayuda de otros.
Se recostaron: de nuevo aparece la postura de
los hombres libres. En la tierra,
alusión a Mt 5,5: porque esos van a
heredar la tierra; son libres e independientes porque la adhesión a Jesús
los ha sacado de su condición de sometidos. La saciedad, hasta saciarse, está en relación con 5,6: dichosos los que trabajan por la justicia porque quedaran saciados.
Saciar el hambre es la primera exigencia de la justicia. El hecho de que quedan
saciados por obra de los discípulos muestra que la obra liberadora de Dios se
hace por medio de hombres, a partir de Jesús.
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