LUNES, 18 DE MAYO
LUNES
Juan 15,26-16,4a
26Cuando
venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad,
que procede del Padre, él dará testimonio de mí; 27 y también
vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
16 1 Os he hablado de esto,
para que no os escandalicéis. 2 Os excomulgarán de la sinagoga; más
aún, llegará incluso una hora cuando el que osdé muerte pensará que da culto a
Dios. 3Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
4Os he hablado de
esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho.
No os dije estas cosas desde el principio porque estaba con vosotros.
COMENTARIO
Jesús ha hablado a los discípulos de la misión a la que deben entregarse
y de la persecución contra ellos por parte del
mundo injusto. Ahora va a señalarles la tarea, sin disimular sus
dificultades, y la ayuda de que van a gozar.
Antes ha prometido Jesús a los discípulos la permanencia en ellos del
Espíritu de la verdad (14,17), que los hará penetrar y profundizar en su
mensaje. Ahora les anuncia la actividad del Espíritu respecto a la misión: él dará testimonio en favor de Jesús,
condenado por el mundo.
Dará
ese testimonio dentro de la comunidad, asegurándola de la verdad de su mensaje y
actuación. Se trata del testimonio profético, que sostiene al grupo cristiano,
confirmando su experiencia interior, y consolida su ruptura con el mundo. El
testimonio de los discípulos ante el mundo, también vosotros, continúa
el del Espíritu en la comunidad; lo darán, renovando en cada época la obra de
Jesús.
Estar con Jesús desde
el principio, requisito para dar testimonio en cualquier época, significa aceptar como
norma toda la vida de Jesús, sin separar al Jesús resucitado del Jesús
terrestre. Considerar solamente al Jesús glorioso es una tentación
espiritualista que lleva a prescindir del compromiso.
Jesús previene a los discípulos, para evitar su deserción en el futuro. Podría parecerles inexplicable verse combatidos por las instituciones religiosas. Por eso Jesús les anuncia que serán marginados por los que se llaman representantes de
Dios e intérpretes de su voluntad. Estos no sólo marginarán a los discípulos,
sino que llegarán a darles muerte, y esto como un acto de culto. Su dios es la muerte, son
homicidas por esencia. Los máximos representantes de la institución religiosa judía han decretado ya la muerte de
Jesús (11,53) y la de la comunidad, representada por Lázaro (12,10).
Jesús libera a los discípulos del respeto a las instituciones religiosas.
Por parte de los adversarios, llenan el nombre de Dios con la proyección
de sus propias ambiciones
y violencia, que despliegan su
capacidad destructora. De ahí el dios homicida (8,44). El mundo religioso se opondrá a los
discípulos porque no va a tolerar su testimonio sobre Jesús, mostrando
con ello la falsedad de su pretendido dios y el fraude del
culto oficial (2,15;8,20).
Este mundo injusto tendrá su hora, la de su
triunfo aparente. Será la hora del odio mortal, en oposición a la hora de Jesús, expresión
suprema del amor. No deberá ser una sorpresa para los discípulos. La institución religiosa los condenará en nombre de su dios, como
condenó a Jesús mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario