MARTES
Lucas 17,7-10
7¿Quien
de vosotros, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve
del campo: "Enseguida, ven y ponte a la mesa"? 8¿No le
diréis más bien: "Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y
bebo, y después comerás y beberás tú"? 9¿Acaso tenéis que estar
agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? 10Lo mismo
vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: "Somos
siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer".
COMENTARIO
7¿Quien
de vosotros, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve
del campo: "Enseguida, ven y ponte a la mesa"? 8¿No le
diréis más bien: "Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y
bebo, y después comerás y beberás tú"? 9¿Acaso tenéis que estar
agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado?
Jesús ve miedo en la petición de
los discípulos. Su respuesta va dirigida al centro del temor de los discípulos.
Mientras los apóstoles sigan creyendo
que su fuerza radica en los medios humanos y su eficacia depende de la
observancia religiosa, tendrá validez para ellos la triste comprobación de
Jesús: Cuando hayáis hecho todo lo que se
os ha mandado, la observancia minuciosa de la Ley decid: Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer. Es
curioso que muchos, entendiendo mal este dicho irónico de Jesús, se
identifiquen con estos siervos/criados, ignorando que son hijos de Dios.
Jesús toma el ejemplo de la vida
común de Israel. Un campesino que solo tiene un criado que hace, al mismo
tiempo, tareas del campo y en la casa a cambio de comida, sin paga. La hacienda
es pequeña y hay que hacer todo tipo de trabajos para llenar la jornada
laboral.
Con esto Jesús, indica que todos
somos servidores, mandados, es decir,
enviados, apóstoles. La fe lleva a un servicio humilde. Ese servicio es un
deber. Vine descrito con acciones acciones/verbos con un doble sentido: labrar, pastorear, preparar la mesa,
ceñirse, servir, comer, beber…
·
Hacia fuera, la misión es preparar el terreno
para acoger la palabra, apacentar el rebaño que la ha recibido.
·
Hacia dentro, la misión es reponer fuerzas
mediante la eucaristía, entrenarse en el servicio para cuando se salga afuera.
Pero todo ese servicio no lleva a
ninguna paga. La paga es la comida y la bebida. Los discípulos están con un
señor que da la propia vida. Está por amor. Y el amor es constante, sin paga. A
pesar de hacerlo todo y hacerlo bien, Dios no debe nada. Todo es gracia[1]. Dios no debe nada
porque nada necesita. En realidad, todo lo que hacemos puede ser un servicio de
amor. Son los discípulos, nosotros, los que podemos meternos en la onda del
amor de Dios. La paga es estar en esa frecuencia. El amor no se gana, se da.
10Lo
mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid:
"Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer".
Hay dos tipos de siervos inútiles:
·
los que se consideran indispensables y con solo
derechos;
·
y los que se consideran inútiles en el sentido de que todo es gracia, regalo. A esto
llegamos si nuestra fe es como el grano de mostaza del Reino. Esta fe humilde
posibilita el perdón sin límite, indispensable porque el pecado existe siempre
(Lc 17,1-5) . En este sentido creemos que es en el que habla el evangelio.
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