JUEVES
Lucas 19, 41-44
41Al
acercarse y ver la ciudad, lloró sobre ella, 42mientras decía: ¡Si
reconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está
escondido a tus ojos. 43Pues vendrán días sobre ti en que tus
enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco de todos
lados, 44te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra
sobre piedra. Porque no reconociste el tiempo de tu visita.
COMENTARIO
41Al acercarse y ver la ciudad,
lloró sobre ella, 42mientras decía: ¡Si reconocieras tú también en
este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está escondido a tus ojos
En paralelo al tercer y
definitivo anuncio de la pasión y muerte (Lucas 18,31-34) tenemos ahora el
anuncio dela pasión y muerte dela ciudad. La ciudad que siembra pasión y muerte
acaba cosechando pasión y muerte.
Estamos ante un texto
catequético. Lo que nos narra es:
·
El final de la ciudad, de cualquier ciudad, pues
no la cita por su nombre, que se rige por los principios de muerte, contrarios
a lo que conduce a la paz. ¿cuáles?
o
El negociar, acapara sin fin como la parábola de
las minas.
o
Regirse por los caminos de la ambición en vez de
por la entrega
o
La ciudad que reconocer a rey violento, cruel, explotador
pero no reconocer al rey pacífico a lomos del borriquillo y en actitud de
entrega.
·
Lo que uno siembra eso cosecha. Según a quien
acoge la ciudad y a quien reconozca así será su destino.
Este es el mensaje y sirve para
cualquier ciudad, símbolo del poder, la riqueza, la extorsión... y sirve para
la ciudad particular que somos cada uno.
Es la única vez que aparece Jesús
llorando en este evangelio. Llora porque la ciudad, llamada a la plenitud, a la
bendición, acaba en destrucción, maldición y en desolación. Llora porque según
los propios caminos, las actitudes, las obras... la están conduciendo a su
propia destrucción.
Se llega a ese extremo cuando no
se hace honor al propio nombre, Jerusalén significa "ciudad de paz",
el rey pacífico que viene aclamado al principio del evangelio por los ángeles,
Lucas 2,14, y por la multitud de discípulos al final, Lucas 19,38.
Basado en hechos históricos,
Lucas confecciona la catequesis para que el lector/la comunidad lo aplique a su
vida:
-
El fracaso es una posibilidad y es lo único que hace
llorar a Jesús;
-
Lo que más desea Dios es que lleguemos a conocer su
mensaje de paz.
-
está escondido a
tus ojos. Es problema de iluminación, de ver, de fe que ilumina la propia
existencia (como al ciego de Jericó).
43Pues
vendrán días sobre ti en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te
sitiarán, apretarán el cerco de todos lados, 44te arrasarán con tus
hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el tiempo
de tu visita.
Cinco acciones describen la caída
y destrucción total: rodearán, sitiarán,
apretarán, arrasarán, no dejarán piedra sobre... La imagen es la de un lazo
que cada vez aprieta más hasta que acaba estrangulándolo todo y arrasándolo con
los hijos dentro. La ciudad describe una ideología, un modo de vivir que estás
sustentado por seres humanos. La ciudad no existiría sin sus hijos. Son los
hijos los que crean la ciudad. Jesús cuando llora por la ciudad, llora por sus
hijos que no viven en la paz ni le reconocen.
De esa forma de ver la vida o
quedará piedra sobre piedra.
Lucas ha creado este relato
basándose en hechos históricos sucedidos en Jerusalén, con el objetivo que sus
lectores acojan el mensaje de paz de Jesús.
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